Soy un soñador.
Llevo las utopías donde vaya, pero con los pies en la tierra. Creo en el amor como motor de algo nuevo, y lo creo desde que fotografié a mis abuelos mirándose el uno al otro, a sus avanzados años con un brillo en los ojos que aun parece inagotable en esa fotografía. 
Y fue él, mi abuelo, quien abrió ante mi el maravilloso mundo de la fotografía cuando aún era un niño. 
Y entendí también, gracias a ellos, que en una foto los tendría para siempre como ellos fueron, una pareja que se amó hasta el último suspiro.
Y cuando hoy en día me encuentro en mi camino con parejas como ustedes, que se aman de verdad y les brillan los ojos al mirarse, y no pueden disimular que se adoran, que son el uno para el otro y que jamás sus manos encajarían en otras manos... los recuerdo a ellos con mucha alegría, porque se que tomaré una nueva foto llena de utopías, llena de amor real, con los pies en la tierra. Inagotables, como los sueños que sueño despierto con mi cámara en mano.

Abrazo!

José